domingo, 15 de julio de 2012

Qué es el alzheimer?

Los principales síntomas del Alzheimer son perdidas de memoria a corto plazo, problemas de atención, problemas con la orientación, cambios de personalidad, dificultades con el lenguaje y cambios de humor inexplicables.
Tiene dos etapas:

Etapa 1 o leve

Cuando la enfermedad comienza a manifestarse, las personas con Alzheimer tienden a ser menos enérgicas y espontáneas. Muestran pérdidas mínimas de la memoria y cambios de humor, y tardan en aprender y reaccionar. También se hacen aislados, evitan la gente que no conocen y los nuevos lugares y prefieren lo familiar. Los individuos se confunden, tienen dificultades para la organización y planificación, se pierden fácilmente y ejercen un pobre juicio. Pueden tener dificultad para realizar las tareas rutinarias, y tienen dificultad para comunicarse y comprender material escrito. Si la persona está empleada, la pérdida de memoria puede comenzar a afectar el rendimiento en el trabajo. Todo esto les causa frustración y enojo.

 Etapa 2 o Moderada

En esta etapa, la persona con la enfermedad de Alzheimer todavía puede realizar tareas simples independientemente, pero puede necesitar ayuda con actividades complicadas. Los enfermos olvidan los acontecimientos recientes y su historia personal, y cada vez estan más desorientados y desconectados de la realidad. Pueden confundir su pasado con el presente, y les cuesta comprender la situación actual, fecha y hora. También pueden tener problemas para reconocer personas familiares. Aumentan los problemas con el habla y la comprensión, la lectura y la escritura son más difíciles, y el individuo tiende a inventar palabras. Los afectados ya no pueden estar seguros solos y pueden deambular. Mientras los pacientes de la enfermedad de Alzheimer se hacen más conscientes de esta pérdida de control, se pueden volver depresivos, irritables e inquietos o apáticos y aislados. Pueden experimentar trastornos del sueño y tienen dificultad para comer, vestirse y asearse.comienzan a desconocer a sus mas cercanos, pierden la capacidad de pensar y actuar.

El descubridor de esta enfermedad

Aloysius "Alois" Alzheimer  (n. 14 de junio de 1864, en Marktbreit, Baviera, Alemania - 19 de diciembre de 1915, en Breslavia, Alemania -ahora Wrocław, Polonia) fue un psiquiatra y neurólogo alemán que identificó por primera vez los síntomas de lo que luego se conocería como enfermedad de Alzheimer. Los observó en una paciente que vio en 1901, y publicó en 1906 los descubrimientos que hizo al examinar post mórtem su cerebro.

Ahora pretendo concientizar a la humanidad de este problema, en Argentina hay 500.000 caso de alzheimer tratados, pero según la asociación ALMA de Argentina hay aprox. 2.000.000 de pacientes sin tratar y se cree que para el 2015 la cifra se duplicará, es para pensar no?
Hoy el país más adelantado en pronósticos cuando recién se comienza a transitar la enfermedad es España.
Ha pasado de ser hace más de veinte años como una enfermedad de unos pocos a ser la enfermedad más nombrada en la actualidad. Hay formas de prevenirla, pues iremos viendo cada caso en cada entrada que  vaya haciendo.

La primer imagen es de un cerebro sano y la segunda imagen de un paciente con alzheimer.

La abuela ya viaja entre estrellas

Hola amigas, lectores, lectoras
La susencia ha sido por estar cuidando a la abuela, que el 5 de julio dejó un vacío en nuestro hogar.
Pero quiero que su experiencia se pueda dar a conocer y concientizar a las personas que pasan por una situación así.
Hoy hay un vacío en nuestras vidas, por lo menos en la vida de quienes vivíamos a su lado.
Hoy conocí lo que es el interés por lo material, las lágrimas dibujadas para aparentar dolor, y la falsedad de asistir a un velatorio disimulando dolor, fuí una espectadora que no podía creer como actuaban frente a los demás, cuando no querían ni atender a mi suegra.
Hoy conocí lo que es tomar caminos opuestos al finalizar de sepultar una madre y conocí el dolor de mi esposo al ver lo que habían hecho sus hermanos con apoderarse de todo lo que le pertenecía a su madre, bienes materiales y el egoismo.
Ha sido dura la pérdida, pero más dura debe ser la conciencia de no haber sido buenos hijos atendiendo su madre, por lo pronto mi familia cumplió e incluso a veces dejando salidas por hacer para atenderla, cancelando invitaciones a almorzar porque a quien le tocaba venir a cuidar a la abuela no venía.
Solo le pido a Dios que la tenga en la gloria y descance en paz, se que no sufre más esperando que venga el hijo menor a verla o que la unica hija no la regañe porque no pudo llegar al baño.
Flores para las lectoras y lectores por acompañarme cada día

Flores para la abuela
QEPD
Hoy comenzaremos una nueva etapa en este blog. Gracias por preguntar siempre y estar siempre.

jueves, 29 de diciembre de 2011

Siempre es lo mismo


Siempre es lo mismo...

Cada vez que escucho a alguien hablar de un familiar anciano, escucho lo mismo
-Hay molesta todo el día
- Yo tengo mi vida
- Tengo mi familia
- y cuándo voy a disfrutar de la vida?
- Estoy enfermo y pretendes que me haga cargo yo?
Pareciera que fuera una película que se repite a diario, o suelo escuchar:
-Uno tiene lo que siembra en la vida
-Está sola porque paga culpas
-Ella eligió eso para su vejez.
Pero BASTA!!!, de justificarse cada uno como puede para no hacerse cargo, de lo que le corresponde.
Y lo lamentable que después les echan la culpa a otros, a quienes la atendían día a día, a quien no le importaba dejar de vivir para servir.
Habrá alguna vez en la que los hijos se hagan RESPONSABLES de sus padres.???

martes, 15 de noviembre de 2011

Las primeras muestras de olvido


Hace unos años, ella comenzó a culpar a familiares que le robaban algunos objetos, y pasado un tiempo los veíamos nuevamente en casa. Los familiares no regresaban al sentirse ofendidos y quienes estábamos a su lado, decíamos: es cosa de la edad. Actualmente tiene 88 años, estoy hablando aproximadamente de seis años atrás. Lo malo de esta situación es que cuando esto sucedía los que estaban a su lado, creían en sus palabras y se enojaban con los otros familiares culpables de los objetos desaparecidos, aún viendo que los objetos al tiempo regresaban a su lugar. Cuando se le pedía explicaciones a ella, solo decía: los ha traído de nuevo.
Se preguntarán porque hablo en dos tiempos diferentes, no es cierto? No ha sido un error de escritura, ya que yo también pasé a ser culpable de haberme llevado objetos de su casa y pasé a ser apartada de la familia, como si fuera culpable de lo acusada.
El único que me defendió fue mi marido, y también pasó a ser encubridor de un delito que no cometí. Pasaron los años, en que ni siquiera me saludaba enojada porque era yo quien le había sustraído sus pertenencias, dolía su indiferencia, porque no voy a decirles que lo pasé bien, pues no ha sido así, hasta me sentí apartada de la familia, y aprendí a vivir sólo con mi familia; mi marido y nuestros hijos.
Hasta que surgió, la culpa a otros miembros de la familia y se sintieron destrozados por la acusación… y yo solo los entendí, no era tiempo de rencor, ni de decirles algunas cosas, que pasaron por mi mente raudamente, yo no soy de esas personas que tratan de atacar cuando tienen la oportunidad para reclamar deudas lejanas.
Es allí, cuando se empezaba a generar esta enfermedad tan cruel; como es el Alzheimer, primero empieza con pequeños actos de olvido y culpando a los demás de lo que olvidan.

(la imagen es ilustrativa, ya que no subiré ninguna imagen de la persona que hablo, para resguardar su identidad, este blog es para ayudar a los que están pasando por esto, para que entiendan que es una enfermedad y no deben culpar al anciano o anciana)

martes, 1 de noviembre de 2011

Todo comenzó así...


Así como esta puerta sin color se volvieron sus recuerdos en su vida...

Caminaba por la vida acompañada de mi marido y nuestros dos hijos, sin preocupación alguna. Con una bolsa repleta de sueños, sonrisas esparcidas en los rincones de casa, amándonos en cualquier momento y lugar.
Se caían los besos de nuestras bocas y las sonrisas sonaban como melodía dentro de nuestro hogar.
El sol entraba por la ventana cada mañana sin preocupación y las rosas crecían dando su aroma a nuestro patio, como si todo estuviera en calma.
Pero se entretejía en nuestras vidas, en silencio una enfermedad, que ya no nos dejaría sonreír de la misma manera.
Llegó despacio, pero se instalo en nuestra puerta, y ahora nos damos cuenta que nadie se dio cuenta de su presencia.
Decíamos, es la edad, la soledad, sus ganas de llamarnos la atención, pero más que eso, se apoderaba de su cerebro cada día, hundiéndola en un pozo depresivo.
Nos mantuvimos, a un margen observando como acudía a nuestro hogar y nos cambiaba la vida.