jueves, 29 de diciembre de 2011

Siempre es lo mismo


Siempre es lo mismo...

Cada vez que escucho a alguien hablar de un familiar anciano, escucho lo mismo
-Hay molesta todo el día
- Yo tengo mi vida
- Tengo mi familia
- y cuándo voy a disfrutar de la vida?
- Estoy enfermo y pretendes que me haga cargo yo?
Pareciera que fuera una película que se repite a diario, o suelo escuchar:
-Uno tiene lo que siembra en la vida
-Está sola porque paga culpas
-Ella eligió eso para su vejez.
Pero BASTA!!!, de justificarse cada uno como puede para no hacerse cargo, de lo que le corresponde.
Y lo lamentable que después les echan la culpa a otros, a quienes la atendían día a día, a quien no le importaba dejar de vivir para servir.
Habrá alguna vez en la que los hijos se hagan RESPONSABLES de sus padres.???

martes, 15 de noviembre de 2011

Las primeras muestras de olvido


Hace unos años, ella comenzó a culpar a familiares que le robaban algunos objetos, y pasado un tiempo los veíamos nuevamente en casa. Los familiares no regresaban al sentirse ofendidos y quienes estábamos a su lado, decíamos: es cosa de la edad. Actualmente tiene 88 años, estoy hablando aproximadamente de seis años atrás. Lo malo de esta situación es que cuando esto sucedía los que estaban a su lado, creían en sus palabras y se enojaban con los otros familiares culpables de los objetos desaparecidos, aún viendo que los objetos al tiempo regresaban a su lugar. Cuando se le pedía explicaciones a ella, solo decía: los ha traído de nuevo.
Se preguntarán porque hablo en dos tiempos diferentes, no es cierto? No ha sido un error de escritura, ya que yo también pasé a ser culpable de haberme llevado objetos de su casa y pasé a ser apartada de la familia, como si fuera culpable de lo acusada.
El único que me defendió fue mi marido, y también pasó a ser encubridor de un delito que no cometí. Pasaron los años, en que ni siquiera me saludaba enojada porque era yo quien le había sustraído sus pertenencias, dolía su indiferencia, porque no voy a decirles que lo pasé bien, pues no ha sido así, hasta me sentí apartada de la familia, y aprendí a vivir sólo con mi familia; mi marido y nuestros hijos.
Hasta que surgió, la culpa a otros miembros de la familia y se sintieron destrozados por la acusación… y yo solo los entendí, no era tiempo de rencor, ni de decirles algunas cosas, que pasaron por mi mente raudamente, yo no soy de esas personas que tratan de atacar cuando tienen la oportunidad para reclamar deudas lejanas.
Es allí, cuando se empezaba a generar esta enfermedad tan cruel; como es el Alzheimer, primero empieza con pequeños actos de olvido y culpando a los demás de lo que olvidan.

(la imagen es ilustrativa, ya que no subiré ninguna imagen de la persona que hablo, para resguardar su identidad, este blog es para ayudar a los que están pasando por esto, para que entiendan que es una enfermedad y no deben culpar al anciano o anciana)

martes, 1 de noviembre de 2011

Todo comenzó así...


Así como esta puerta sin color se volvieron sus recuerdos en su vida...

Caminaba por la vida acompañada de mi marido y nuestros dos hijos, sin preocupación alguna. Con una bolsa repleta de sueños, sonrisas esparcidas en los rincones de casa, amándonos en cualquier momento y lugar.
Se caían los besos de nuestras bocas y las sonrisas sonaban como melodía dentro de nuestro hogar.
El sol entraba por la ventana cada mañana sin preocupación y las rosas crecían dando su aroma a nuestro patio, como si todo estuviera en calma.
Pero se entretejía en nuestras vidas, en silencio una enfermedad, que ya no nos dejaría sonreír de la misma manera.
Llegó despacio, pero se instalo en nuestra puerta, y ahora nos damos cuenta que nadie se dio cuenta de su presencia.
Decíamos, es la edad, la soledad, sus ganas de llamarnos la atención, pero más que eso, se apoderaba de su cerebro cada día, hundiéndola en un pozo depresivo.
Nos mantuvimos, a un margen observando como acudía a nuestro hogar y nos cambiaba la vida.